sábado, 22 de agosto de 2026
El Vespertino
Tecnología

Amazon destruye libros físicos masivamente para alimentar sistemas de inteligencia artificial

La tecnológica Amazon ha sido señalada por la adquisición y posterior destrucción de grandes volúmenes de libros para digitalizar su contenido y entrenar modelos de lenguaje avanzados.

Redacción El Vespertino
Foto: xataka.com.mx

Amazon, la compañía que transformó el mercado editorial global, enfrenta cuestionamientos por su estrategia de entrenamiento para inteligencia artificial. Diversos reportes indican que la empresa adquiere volúmenes masivos de libros, incluyendo ejemplares difíciles de conseguir, para escanear su contenido. Una vez completada la digitalización, los tomos físicos son destruidos, un proceso que busca alimentar los algoritmos de sus modelos de lenguaje más recientes.

Esta práctica ha generado un intenso debate sobre los derechos de autor y la conservación del patrimonio literario. Aunque el uso de datos públicos para el desarrollo tecnológico es una tendencia común en el sector, la destrucción sistemática de ejemplares físicos plantea interrogantes sobre el impacto de la automatización en el acceso a la cultura. Críticos señalan que este enfoque prioriza la eficiencia de los datos sobre la integridad de las obras impresas.

En México, académicos y representantes del sector bibliotecario han expresado su preocupación por las implicaciones éticas de estas técnicas. La digitalización masiva sin un marco regulatorio claro podría afectar no solo a autores contemporáneos, sino también a la preservación de obras descatalogadas que, al ser destruidas, desaparecen del mercado de segunda mano y de las colecciones privadas.

Por su parte, la industria tecnológica sostiene que la minería de datos a gran escala es fundamental para avanzar en la capacidad de respuesta y precisión de la inteligencia artificial. Argumentan que el procesamiento de millones de páginas es necesario para que las máquinas comprendan contextos complejos y mejoren sus habilidades de lenguaje natural, un objetivo que, aseguran, beneficia el desarrollo de herramientas digitales para los usuarios.

El escenario actual pone bajo la lupa a las grandes corporaciones frente a la propiedad intelectual y el valor físico del conocimiento. Mientras se discuten regulaciones en diversos foros internacionales, la comunidad académica sugiere que es necesario establecer límites claros sobre cómo se recopila la información para entrenar sistemas de IA, garantizando que el progreso tecnológico no implique la erradicación del soporte físico que sostiene gran parte de la historia literaria.

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