lunes, 24 de agosto de 2026
El Vespertino
México

La desalinización se consolida como alternativa ante la escasez hídrica en México

Ante la creciente crisis de disponibilidad de agua, las plantas desaladoras emergen como una solución técnica clave para abastecer a zonas costeras y turísticas del país.

Redacción El Vespertino
Foto: eleconomista.com.mx

La desalinización de agua de mar se ha posicionado en México como una infraestructura estratégica para mitigar la escasez hídrica que afecta a diversas regiones del territorio nacional. Ante la disminución de los niveles en presas y acuíferos, diversos proyectos de infraestructura buscan transformar el agua salina en un recurso apto para el consumo humano y el riego, cumpliendo con los estándares de calidad establecidos por las autoridades sanitarias y ambientales.

El proceso técnico, conocido como ósmosis inversa, consiste en bombear agua marina hacia una serie de membranas semipermeables que retienen las sales y minerales, permitiendo únicamente el paso de las moléculas de agua pura. Este sistema requiere de una alta demanda energética, por lo que la operación de estas plantas suele estar vinculada a la disponibilidad de fuentes de energía eléctrica, un aspecto que la Secretaría de Energía y diversos organismos reguladores supervisan para garantizar la eficiencia del suministro.

En estados con alta actividad turística y zonas áridas del norte del país, esta tecnología ha permitido reducir la presión sobre los acuíferos sobreexplotados. Al integrar el agua desalada a la red municipal, las autoridades locales buscan garantizar el derecho humano al agua en poblaciones que, durante años, han enfrentado periodos de estiaje prolongados y recortes en el servicio domiciliario.

No obstante, la implementación de estas plantas conlleva retos importantes en materia de sustentabilidad, especialmente en lo relacionado con el manejo de las salmueras, el residuo concentrado de sal que se devuelve al mar tras el proceso de filtración. La SEMARNAT mantiene una vigilancia estricta sobre el impacto ambiental de estos vertidos, exigiendo estudios de impacto y sistemas de dispersión que eviten alteraciones significativas en los ecosistemas marinos locales.

De cara al futuro, el gobierno federal y diversas instancias estatales han manifestado la intención de fomentar el desarrollo de nuevas plantas desaladoras. El objetivo central es diversificar las fuentes de abastecimiento, reduciendo la dependencia exclusiva de las fuentes de agua dulce superficial, las cuales se han visto afectadas por las condiciones climáticas cambiantes observadas en los últimos meses.

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