martes, 25 de agosto de 2026
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Mark Carney advierte sobre riesgos arancelarios de Trump para la industria canadiense

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, señaló que las recientes amenazas arancelarias contra el sector automotriz y del aluminio no son inesperadas para su gobierno.

Redacción El Vespertino
Foto: lopezdoriga.com

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró este lunes que las recientes propuestas de imponer nuevos aranceles por parte de Donald Trump representan una amenaza directa para los sectores automotriz y del aluminio de su país. Durante una conferencia de prensa en Ottawa, el mandatario canadiense subrayó que estas advertencias no resultan sorprendentes para su administración, la cual ha estado preparando diversas estrategias de respuesta ante el proteccionismo comercial estadounidense.

La postura de Carney se enmarca en un contexto de creciente tensión comercial en América del Norte, donde los socios del T-MEC analizan el impacto de posibles cambios en la política arancelaria de Washington. El gobierno canadiense ha reiterado que cualquier medida unilateral que afecte el flujo de mercancías transfronterizo será evaluada bajo el marco legal del acuerdo comercial vigente, buscando salvaguardar los empleos y la competitividad de las cadenas de suministro integradas.

Fuentes cercanas al equipo de trabajo de Carney indicaron que la administración canadiense ya mantiene comunicación abierta con diversos sectores industriales para monitorear las posibles afectaciones. El objetivo central es evitar que las medidas propuestas por el equipo de campaña de Trump alteren la estabilidad económica que los países de la región han construido durante los últimos años a través de la integración comercial y la homologación de estándares industriales.

Expertos en comercio internacional han señalado que la retórica arancelaria plantea un desafío significativo para la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y su contraparte canadiense, dado que cualquier alteración en los flujos comerciales hacia Estados Unidos obligaría a una reconfiguración de las estrategias de manufactura. Por ahora, el gobierno de Canadá se mantiene en una postura de cautela, priorizando la diplomacia económica mientras evalúa el alcance real de las propuestas de campaña planteadas desde Estados Unidos.

El gobierno canadiense enfatizó que su prioridad sigue siendo la defensa del libre comercio y la estabilidad de las empresas que operan en ambos lados de la frontera. Aunque la incertidumbre prevalece en los mercados globales, el gabinete de Carney ha manifestado que mantendrán una postura firme en las mesas de negociación para asegurar que los intereses estratégicos de Canadá no se vean comprometidos por decisiones políticas externas.

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